El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

   
   
Masajes exprés, para vuelos sin contracturas
Además de perfumes, productos electrónicos, confiterías, librerías y un cada vez más largo etcétera que los convierten en pequeña ciudades, desde hace unos años los aeropuertos se poblaron de stands que ofrecen masajes al paso y a la vista de todo el mundo. Algo así como un oasis para los que andan cargados como un equeco, con una colección de horas de vuelo y contracturas en cada músculo de la espalda.
Generalmente en los pasillos, entre las terminales, en unas sillas adaptadas con un respaldo en el que se apoya la frente, se ofrecen sesiones de 15 minutos o más para sentirse como nuevo y sobreponerse a los viajes. Una manera saludable de matar el tiempo y evitar caer en la tentación de las compras.

Están en casi todos los aeropuertos del mundo, incluido el de Ezeiza, y cada vez son más utilizados.

"Al principio costó imponer la idea, la gente no se animaba, pero ahora muchos pasajeros frecuentes y argentinos vuelven por los masajes", comenta Juan Manuel Poblet, responsable de On Time Massage, única empresa que ofrece servicios en el aeropuerto de Ezeiza. Están desde fines de 2003, con tres sillas en la Terminal A, en el sector de preembarque próximo a la puerta 5. "Se produce un efecto contagio. Cuando hay pasajeros haciéndose masajes se acercan más y quieren probar." Al stand de On Time Massage van entre 10 y 30 personas por día.

Este tipo de masaje exprés se basa en técnicas de digitopresión y shiatsu. Se recorre la espalda, los brazos, las manos, el cuello y la base del cráneo. Por supuesto se hacen sobre la ropa, sin necesidad de aplicar cremas y aceites.

"Son masajes poco invasivos y se hacen a la vista a propósito. Lo recomendable es tomarlos antes de viajar, porque se logra una mejor calidad de vuelo: reducen el estrés, mejoran la circulación sanguínea y relajan el cuerpo y la mente", dice Poblet.

Spa en tránsito
Las tarifas varías según los aeropuertos, dolarizadas o en euros. En Ezeiza, un masaje de 12 minutos cuesta 8 dólares. Uno de 30, 25 dólares. También tarifas intermedias.

En el aeropuerto de Nueva York, por ejemplo, un masaje de 15 minutos, 23 dólares y uno de media hora, 45.

Además del servicio de masajes en sillas, muchos aeropuertos, sobre todo norteamericanos y europeos, instalaron pequeños spa con otros tratamientos, también de corta duración, éstos sí en un ambiente más privado, con gabinetes individuales para pasajeros con más tiempo en las escalas.

XpresSpa tiene nueve modernos spa en diferentes aeropuertos de Estados Unidos, como el de Nueva York y Filadelfia.

Airbeauty es un centro de belleza en el aeropuerto de Barajas, Madrid, dividido en zonas especializadas en peluquería, masajes, tratamientos de belleza y bronceado (facial y corporal). Porque además de los masajes, también se puede subir al avión con el pelo recién cortado o con un peinado nuevo.

En los spa de los aeropuertos las terapias más habituales, además de los masajes, son la oxigenoterapia, que ofrece sentarse en una confortable silla con tubos que proporcionan oxígenos con aceites esenciales, que ayudan a relajarse y fortalecer el sistema inmunológico y reflexología. También, tratamientos faciales y manicuría.

Fuente: LNO

Buenos Aires, 18 de febrero de 2009.-

volver a portada >  

   
   

© Copyright 2001-2015 Norberto Dupesso. Todos los derechos reservados.