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México: Hotel Museo Camino Real Polanco, confort, historia, y hospitalidad

Con más de 40 años de experiencia en la industria turística, la cadena mexicana de Hoteles Camino Real ha logrado un standard de excelencia en servicio, atención y hospitalidad al pasajero. A la reconocida cordialidad mexicana se le suma un alto grado de eficiencia y compromiso con los huéspedes en la búsqueda de allanar sus necesidades. Recientemente, en ocasión del vuelo inaugural de Aerolíneas Argentinas a México nos hospedamos en el Camino Real Polanco DF considerado hotel-museo, donde en áreas públicas, e inclusive en algunas suites, se exhiben obras de arte de conocidos pintores como Mathias Goeritz, Rufino Tamayo, Rafael Coronel, José Luis Covarrubias, Jaime Saldívar y Rodolfo Morales, entre muchos otros. Este hotel se caracteriza por ser generoso en sus espacios con habitaciones y dependencias amplias y zonas de espacimiento con abundante vegetación.

Camino Real Polanco México ha albergado a miles de huéspedes y celebridades del mundo entero, como Presidentes, Artistas, Reyes, Príncipes y Empresarios, entre los que se destacan el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía; los Príncipes de Asturias, los Reyes de Suecia, la Reina Isabel II, el Príncipe Abdul Asis Bin, los Príncipes Al-Sand del Reino de Arabia Saudita, Presidentes, Primeros Ministros y Cancilleres de todo el mundo; Sofía Loren, Pierce Brosnan, Steven Seagal, Jennifer López, Silvestre Stallone, Magic Johnson, Denzel Washington, Rod Stewart, Shakira, Ricky Martín, Miguel Bosé, Chayanne, Pelé, Maradona, Lorena Ochoa, Carolina Herrera, Mel Gibson, Leonardo DiCaprio y Andy García, entre muchos otros.

Ubicado en el corazón de la ciudad, a unos cuantos pasos de Paseo de la Reforma, una de las principales avenidas, y de algunos de los más importantes museos de México, el huésped encuentra un refugio al movimiento de esta gran urbe.

En una superficie de 90,000 m2 de construcción rodeada por 10,000 m2 de jardines, tres piscinas, fuentes y patios que rodean las 712 habitaciones y suites – incluyendo una magnífica Suite Presidencial de dos pisos en 680 m2 de superficie y alberca privada -, el hotel brinda una agradable sensación de privacidad, difícil de encontrar en nuestros días en cualquier ciudad cosmopolita del mundo.

Aunado a las facilidades de hospedaje, a la calidez y calidad de su servicio, el hotel cuenta con un moderno gimnasio con vista a la alberca y jardín principal del hotel; 23 salones para albergar desde 10 hasta 1,600 personas, entre los que se encuentra el salón Terraza Virreyes, el salón de eventos sociales mas grande de la Ciudad de México.

Reconocido por su excelente cocina, Camino Real Polanco México adicionalmente sirve banquetes a domicilio, con especialidad en cocina Kosher, además de contar con un centro gastronómico con reconocidas marcas como China Grill y Bice Bistro, éste último abierto las 24 horas los 365 días del año; María Bonita, Café Tamayo, Token-Café Internet, Restaurante La Huerta, y el restaurante de comida tradicional española Centro Castellano. Cabe señalar que en el verano de 2011, Camino Real sumará a su oferta culinaria la incursión de los mundialmente famosos restaurantes Morimoto y Beefbar, que tendrán una inversión aproximada de más de 10 millones de dólares.

El Bar Blue Lounge es un lugar para disfrutar de una reunión con los amigos o simplemente para relajarse, por lo que ahí encontrará un espacio que le sorprenderá con una plataforma de cristal sobre el agua dese donde podrá gozar de su bebida preferida y buena música.

Además, el hotel ofrece todos los servicios para el hombre de negocios con Internet, conexión inalámbrica de banda ancha, lo que permite a sus huéspedes el acceso a Internet desde cualquier lugar del hotel, bien sea en sus habitaciones, en cualquier salón e incluso desde la alberca principal.

En febrero de 2010 inició una remodelación en habitaciones y suites, además de algunas áreas públicas, estimando concluir a mediados de 2011.

Reseña Cultural

El Hotel Camino Real Polanco México es uno de los edificios más representativos de la arquitectura mexicana, y la más importante de la segunda mitad del siglo XX. Inaugurado por el entonces Presidente de la República Lic. Gustavo Díaz Ordaz el 25 de Julio de 1968 como Hotel sede de los Juegos Olímpicos de ese año. Este proyecto fue concebido por el Arq. Ricardo Legorreta en coordinación con un grupo de famosos artistas, como un espacio escultórico donde cada muro y cada objeto han sido diseñados y creados específicamente para lucir cada rincón del inmueble.

Fue construido en una época de ebullición creativa, donde los mejores artistas de esa época fueron invitados a participar con obras de arte únicas y exclusivas, que solamente en ese espacio tiene razón de existir.

Hoy muchos de esos artistas han fallecido, dejando para la posteridad algunas de sus obras más representativas en los imponentes espacios del Hotel.

Rodeados de piezas de arte únicas, los huéspedes tienen el privilegio de convivir con los mejores de las expresiones plásticas de nuestro país, entre las cuales podemos mencionar a:

Mathias Goeritz, descrito por sus conocidos como un hombre lleno de contradicciones, dudas y pasiones, representó en su obra los miedos comunes del ser humano: soledad, la violencia y autoritarismo. Pintor, arquitecto, escultor, diseñador, urbanista, filósofo, literato, poeta, crítico de arte y promotor cultural, desarrolló el concepto de arquitectura emocional y poesía concreta. La mayor parte de su obra fue hecha para espacios públicos.

Camino Real Polanco México cuenta con una de sus excepcionales obras: la famosa celosía Camino Real, ubicada en la entrada principal del hotel, que es ícono de esta importante cadena hotelera, y que surge como una interpretación moderna de la arquitectura morisca y marca un itinerario visual que remata con otra importante obra del artista: el “Tunel de Espacio Exterior”, localizado al fondo de la escalera que conduce a los salones de banquetes. En esta obra de gran formato, Goeritz se inspira en los retablos mexicanos. Utiliza el dorado tan recurrido durante el barroco y lo combina con el minimalismo dejando fuera cualquier imagen religiosa. El cuadro representa la celebración de la materia por sí misma, dando un remate visual de gran profundidad.

Entre estas dos obras está la igualmente famosa “fuente en eterno movimiento” que decora la entrada del hotel, realizada por el escultor norteamericano de origen japonés, Isamu Noguchi, artista invitado a colaborar con el hotel por parte del mismo Goeritz.

Al entrar al hotel nos topamos de frente con un mural de más de 60 metros cuadrados, representativa del arte mexicano de mediados del siglo pasado. Este óleo de Rufino Tamayo, corresponde al mejor momento del muy cotizado artista. Es un sencillo dibujo con unas cuantas líneas, en el que Tamayo aplicó todo su aprendizaje sobre el color. Grises y violetas en el fondo logran que un turquesa intenso brille y otorgue a la obra la sensación de mirar un espacio que avanza y retrocede con vida propia. Es considerada por expertos como la mejor obra de Tamayo.

En este hotel también se encuentran dos importantes obras de Rodolfo Morales, pintor nacido en 1925, en Ocotlán, Oaxaca. Una muestra del arte oaxaqueño naif, que fueron creadas en la época más brillante de éste carismático artista, ubicados en el área del Token Café, centro distribuidor del área gourmet, en el tercer nivel.

Otro artista invitado a este festejo visual es Pedro Coronel. Nacido en Zacatecas, realizó estudios superiores en el Instituto de Ciencias y en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda. Coronel vivió una etapa muy singular del arte mexicano y convivió con los llamados artistas de “Ruptura” que proponían un arte que no privilegiara los contenidos sociales como lo habían hecho los muralistas, sino más bien uno preocupado por su estética misma. Esta obra representa el arte popular aplicado al arte abstracto, con círculos de colores brillantes, planetas escondidos tras un misterioso rojo encendido que obliga al espectador a mirarlo por tiempo indefinido recreándose con su brillo y gran vida, ubicado a un costado de la recepción del hotel.

También el foyer Friedeberg, nombrado así por la pieza que ahí luce, única en su tiempo “16 adivinanzas de un astronauta Hindú” de Pedro Friedeberg, autor que absorbió la corriente estadounidense del “optica art” de los sesenta. Signos del zodiaco, símbolos religiosos, esotéricos y orientales, conforman este mosaico histórico que contiene un significado simbólico en todas sus formas, ubicado a un costado del Salón Camino Real en el tercer nivel.

En la cafetería “La Huerta” se puede apreciar un mural decorativo de José Luis Covarrubias, que utilizó su experiencia dentro de espacios arquitectónicos singulares como el Museo de Antropología para crear pinturas meramente decorativas como ésta.

Hoteles Camino Real, cadena hotelera mexicana con más de 40 años en la industria turística, forma parte de Grupo Empresarial Angeles, empresa 100% mexicana. Sus divisiones de Negocios incluyen servicios de salud, educación, financieros y comunicaciones entre otros. Actualmente Hoteles Camino Real opera y administra 29 hoteles ubicados en Acapulco, Ciudad Juárez, El Paso, Texas; Guadalajara, Huatulco, Manzanillo, México D.F., Monterrey, Nuevo Laredo, Oaxaca, Puebla, Pachuca, Saltillo, San Luis Potosí, Santa Fe México, Cuernavaca, Tampico, Tijuana, Torreón, Tuxtla Gutiérrez, Villahermosa, Veracruz, Guanajuato e Ixtapan de la Sal.

11 de marzo de 2011.-

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