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Diane Disney Miller, la hija de Walt Disney en encuentro de prensa organizado por Disney Destinations en San Francisco
Walt Disney, dibujante, productor, guionista, director y empresario artístico estadounidense especializado en animación y técnicas cinematográficas, es una celebridad condenada a la inmortalidad. Mientras haya chicos viendo sus películas y disfrutando de sus parques, su imagen quedará perpetuada en el paso del tiempo. Los seguidores de sus múltiples producciones lo suelen idealizar como el más grande realizador de entretenimientos del mundo y aunque las idealizaciones orillan lo subjetivo, en este caso el margen de error es exiguo. Walter Elias Disney nació en Chicago en 1901 y falleció el 15 de diciembre de 1966, diez días después de cumplir 65 años. A pesar de leyendas urbanas que afirman que Walt fue criopreservado (una práctica también llamada criogenización, que consiste en conservar en una cámara congelados a humanos o animales a quienes la medicina no puede mantener con vida, hasta que su reanimación sea posible en un futuro) su cuerpo fue incinerado el 17 de diciembre según consta en el Forest Lawn Cemetery de Glendale, California. No se sabe con certeza si el interés por someterse a esta práctica de preservación existió, en cuyo caso pudo haber sido lo que originó la leyenda.


La presencia de la primogénita sorprendió


Son muy pocos actualmente los contemporáneos que tuvieron la oportunidad de conocer a su padre, por eso, fue altamente emotiva la sorpresiva presencia de Diane Marie Disney Miller (77) la primera hija de Walt Disney y Lillian Bounds, en el encuentro con la prensa que Disney Destinations ofreció a los periodistas extranjeros durante la realización del reciente Pow Wow en San Francisco. La reunión se llevó a cabo en el flamante The Walt Disney Family Museum, compuesto en tres edificios históricos del Presidio de SF, en el área recreativa del Parque Nacional Golden Gate. Fue muy fuerte tener frente a frente a Diane. Para quien suscribe, pocas veces un lazo sanguíneo fue tan representativo de la imagen paterna. Además de despertar una marcada curiosidad en los representantes de la prensa, también acusaron el impacto los propios directivos de Disney que en su mayoría sabían de su vida pero nunca habían estado personalmente con la primogénita. El vicepresidente ejecutivo de Ventas y Operaciones Mundiales de Disney Destinations y presidente de Walt Disney Travel Company, Randy Gardfield, fue el encargado de presentarla. Una mujer delgada, elegante, de mediana estatura, sencilla pero con actitud convincente, detrás del atril -con los retratos a lápiz de su hermana y suyo cuando eran pequeñas a sus espaldas- habló pausado sobre su infancia, su familia y sobre la trayectoria de su padre.


Walt Disney recordaba con frecuencia su visita a la Argentina


Walt Disney era hijo de granjeros de origen irlandés, que llegaron a Chicago procedentes de Canadá y luego a Marceline, Missouri, de ahí a Kansas City.
A la edad de 9 años Walt y su Hermano Roy ayudaron a su padre a repartir periódicos para el Kansas City Star, trabajo que le demandaba levantarse muy de madrugada. De acuerdo a los archivos de la escuela pública, Disney empezó a asistir a la Benton Grammar School en 1910. No habría sido buen alumno, a raíz de sus pocas horas de descanso por el reparto de diarios le costaba concentrarse, con frecuencia se quedaba dormido, solía hablar en vos alta mientras soñaba, y se distraía haciendo garabatos. Tiempo más tarde cuando su padre se convirtió en uno de los propietarios de una empresa dedicada a elaborar bebidas carbonatadas, la O´Zell Company, radicada en Chicago, se mudó a su ciudad natal y Walt continuó sus estudios en la McKinley High School de esa ciudad, al mismo tiempo seguía trabajando para su padre y por la tarde-noche asistía al Instituto de Arte de Chicago. El pródigo realizador hizo sus primeras armas en esta última ciudad antes de radicarse en Hollywood. Diane recordó que Disneyland se gestó durante salidas familiares en tardes de domingo a un parque local de atracciones. En su alocución explicó como se gestó el museo “Mi padre tiene uno de los nombres más conocidos del mundo, pero de la misma manera que la marca Disney creció, los conocimientos de la trayectoria del hombre se fueron perdiendo. Por eso nos hemos comprometido a contar su vida a través de sus propias palabras y de quienes lo conocieron muy bien. La nuestra es una historia maravillosa que a mi padre le encantaba contar. Y gracias al notable trabajo de muchas personas esforzadas, tenemos la suerte de poder mostrar aquí muchas de las herramientas que él utilizó en sus diarias tareas en el arte, la música, el cine y la tecnología, brindando un retrato honesto y afectuoso de quien fuera una persona increíble”. La delegación de periodistas argentinos no pudo ocultar su satisfacción cuando Diane mencionó los gratos recuerdos que guardaba su padre de la Argentina y con la frecuencia que citaba las experiencias vividas en nuestro país, especialmente en el sur.


La conmovedora vida de Walt Disney


El museo – sitio imperdible en San Francisco- refleja vida y obra de un creativo excepcional con desarrollada intuición sobre los tiempos que vendrían e infelizmente no le tocó vivir. Plasmada desde sus orígenes, la conmovedora historia de Walt con éxitos y fracasos es un ejemplo de vida sobre como de las frustraciones se aprende y con voluntad y dedicación se le gana a la adversidad. Fue pionero en la utilización de numerosas innovaciones técnicas en el cine de animación como el sonido o el color. Entre 1928 y 1940 logró convertir los antes poco aceptados dibujos animados en un sofisticado medio de expresión artística.


La trayectoria de Walt Disney está reconstruida a través de colaboradores creativos, amigos y miembros de la familia, pero muchos de los hitos más importantes de su vida están narrados por su propia voz.
Recorriendo las distintas galerías se pueden apreciar los primeros bocetos del ratón más famoso del mundo Mickey Mouse y su posterior transformación, la cámara multiplano, que aportó brillo y profundidad a uno de sus filmes más conocidos: “Blanca Nieves y los siete enanitos”, los 26 Oscar (4 honoríficos), premiación de la Academia de Hollywood y el galardón especial que la misma entidad le confirió a Walt. Durante la recorrida por las galerías del museo, se exponen dibujos originales, maquetas y recuerdos bajo una tenue luz ambiental. Pluto, Campanita, Pato Donald, Winnie the Pooh, Rico McPato, Dumbo, Bambi, Pinocho, Cenicienta, los Tres Cerditos, el Gato con Botas, son algunos de los personajes que cobran vida en el recuerdo de su creador. Acompañan el recorrido proyecciones de video de los programas de televisión que marcaron historia a partir de la década del 50. Las instalaciones del museo se completan con una sala cinematográfica de 114 asientos, centro de enseñanza, tienda comercial y cafetería.

The Walt Disney Family Museum pertenece a la Fundación homónima, sin fines de lucro. Abre sus puertas todos los días -excepto martes- de 10 a 18, y el valor de las entradas son: US$ 20 (adultos), US$ 15 (jubilados y estudiantes) y US$ 12 (visitantes de 6 a 17 años); menores de 6, gratis.
www.waltdisney.org

4 de agosto de 2011.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Diane Disney


Diane Disney, con el vicepresidente ejecutivo de Ventas y Operaciones Mundiales de Disney Destinations y presidente de Walt Disney Travel Company, Randy Gardfield con Mickey.


La mayoría de los invitados se tuvo paciencia, se llevó un dibujo original de su personaje preferido, obra de una dibujante que lleva 30 años trabajando para Disney.


Diane Disney con Norberto Dupesso, Director de Airport News Ezeiza

   
   

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